Durruti en Madrid. Octubre de 1936




 Declaraciones de Durruti tras su llegada a Madrid el 8 de octubre de 1936.

"En cuanto a mi columna, estoy satisfecho de ella. Nosotros hacemos la guerra y la revolución, al mismo tiempo. Las medidas revolucionarias no se toman únicamente en Barcelona, sino que llegan hasta la línea de fuego. Cada pueblo que conquistamos, empieza a desenvolverse revolucionariamente. Una derrota de mi columna sería algo espantoso, porque nuestra retirada no se parecería a la de ningún ejército, tendríamos que llevarnos con nosotros a todos los habitantes de los pueblos por donde hemos pasado. Desde la línea de fuego hasta Barcelona, en la ruta que hemos seguido, no hay más que combatientes. Todo el mundo trabaja para la guerra y para la revolución, esta es nuestra fuerza.



Milicianos de la columna Durruti en la ocupación de Belchite



En cuanto a la disciplina para mí no es más que el respeto a la responsabilidad propia y a la ajena. Estoy en contra de la disciplina de cuartel; pero también en contra de la libertad mal entendida, a que suelen recurrir los cobardes, para escurrir el bulto. En la guerra, los delegados deben ser obedecidos; de lo contrario no es posible realizar ninguna operación. En mi columna han surgido todos los trucos de la Gran Guerra. La madre moribunda, la compañera de parto, el hijito enfermo, los ojos malos, etc. Pero tengo un equipo sanitario qe examina cada caso. Quien miente sabe que tiene jornada doble de pico y azadón. Las cartas desalentadoras van al cesto. Al que quiere marchar a su casa alegando que se va voluntario, como voluntario vino, después de hacerle unas consideraciones le mando a casa a pie. Casi nunca se llega a ese extremo. Francamente, estoy satisfecho de los compañeros que me siguen".

"El Testamento de Durruti. Antología de textos de la Agrupación de los Amigos de Durruti y otros documentos". Agustín Guillamón.


Tierra y Libertad  15/10/1936



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